¿Por qué nos auto saboteamos?

Cuando nos proponemos alcanzar una meta y saboteamos nuestro progreso, nuestra auto estima se ve seriamente comprometida, pero en el fondo lo que tenemos es un miedo que tiene un origen inconsciente, en ocasiones no sabemos por qué pero entramos un estado de indecisión y de angustia y eso hace que desistamos de nuestra idea inicial y que continuemos igual que antes: empezamos a dudar de si estamos preparados o no, de si seremos capaces o no y eso nos termina dejando en el mismo sitio en el que estábamos desde un principio. Hay algunas “ventajas” detrás del auto sabotaje, y quizá la mas evidente es que no quieres salir de tu zona de confort, o posiblemente no quieres sentirte expuesto, y esto es porque te estás anticipando a cosas quizá vayan a doler o porque tienes miedo a lo desconocido.

Hay veces en las que avanzamos un poco y nos damos cuenta de que eso que estamos haciendo está funcionando bien, y, sin embargo, insistimos en auto sabotearnos!!, aunque pueden haber muchas cosas a nuestro alrededor que pueden influir, la determinación del sabotaje pasa internamente y depende de cada persona.

Vale la pena que te preguntes: ¿por qué si he trabajado tan fuerte en algo, y lo deseo con tanta intensidad, me auto saboteo? Y la respuesta en pocas palabras, es porque en ocasiones esquivamos la responsabilidad de nuestros actos y porque no queremos conocernos a nosotros mismos mas profundamente incluyendo esas partes que en ocasiones no son tan agradables.

El auto-sabotaje comprende todas aquellas acciones que realizamos para entorpecer o anular esos objetivos que nos hemos planteado, y en muchas ocasiones esos objetivos que han sido frustrados son precisamente los que nos hubieran permitido alcanzar logros importantes en nuestras vidas y tener ese éxito que tanto deseamos. 

Hay innumerables maneras de sabotearnos a nosotros mismos, pero los comportamientos destructivos, la auto medicación con drogas o el alcohol, comer en exceso y el conflicto interpersonal se encuentran entre los más utilizados y reconocibles.

También nos auto-saboteamos cuando negamos nuestros sentimientos, cuando nos comparamos con otras personas para sentirnos inferiores o cuándo tenemos relaciones que nos lastimarán emocionalmente.

Todo esto, todas estas acciones pueden ser especialmente peligrosas porque son sutiles, pero a medida que estas acciones aumentan, el auto sabotaje se construye y puede crear un pozo de auto derrota bastante profundo del que va a ser difícil salir.

Algunos ejemplos de auto sabotaje:

  • No cumplir con tus acuerdos: esto siempre trae consecuencias.
  • Permanecer fijado en la opinión de los demás: evitas mirarte hacia dentro.
  • Ponerle excesiva atención al entorno y dejarte manipular: asumes que otro tiene el control de tu vida.
  • Dejar todas las cosas a medias: desistes cuando estás a punto de concluirlo.
  • Postergar todo, o casi todo, ya que piensas que las cosas se arreglarán por sí solas.
  • Te tardas mucho en definir tus objetivos inventando excusas para dilatar y no asumir riesgos.
  • Perfeccionismo, porque piensas que, si no es perfecto, no tiene valor. 
  • Poner excusas e inventar historias: pierdes el tiempo y piensas que los demás no se dan cuenta.
  • Pensamiento mágico: “Si sucede, conviene” o “por algo pasan las cosas”
  • Fantasear en negativo: por miedo, inhibición o cualquier otro estado inconsciente, frenas toda oportunidad de éxito.

¿por qué nos hacemos esto a nosotros mismos? Aquí hay seis grandes razones.

1. Sientes que no lo vales 

Te sientes indigno de éxito o felicidad. Algo que es irónico, es que algunas de las personas mas motivadas se esfuerzan por trabajar duro y apuntar alto, porque sienten que necesitan compensar una sensación de insuficiencia que ellos mismos se han auto impuesto. Pero cuando los frutos de su trabajo conducen a cosas buenas, ya sea un beneficio material o un aumento en el estatus o el poder, ellos empeoran la situación para sí mismos, y esto es porque  nuestras acciones tienden a estar en sintonía con nuestras creencias y valores, cuando esto no sucede, hacemos un esfuerzo para alinearlos de nuevo. Si empezamos a acumular victorias y logros, pero todavía nos vemos como defectuosos, inútiles, incapaces o deficientes, tiramos del enchufe luego luego para intentar desentendernos de lo que está pasando. Hay personas que piensan que se siente mal fracasar, pero se siente aún peor tener éxito.

2. Tener el Control

Se siente mejor controlar tu propio fracaso en lugar de enfrentar la posibilidad de que te tome por sorpresa. Es decir, tu decides cuando fracasar, en que momento o bajo que circunstancia. El auto sabotaje puede no ser bonito, pero es mejor que el estar girando fuera de control. Al menos cuando crees que tu diriges tu destino.

3. Te percibes como un fraude

A medida que el listón continúa subiendo -te ascienden a una nueva posición, u obtienes niveles más altos de educación- O te haces de ese bien material que tanto has deseado, o tienes cualquier otro tipo de triunfo, empiezas a pensar entre mas alto subas mas dolorosa la caída. Si por algún motivo empiezas a atraer mas atención por tus triunfos, es más probable que tú mismo percibas que ese no eres tú, que estás siendo falso, que no es posible que eso te este pasando a ti, que aun no haces lo suficiente como para mecer eso. Por cierto, a esto se conoce también como el síndrome del impostor.

4. Siempre buscamos un chivo expiatorio

Si las cosas no se resuelven, podemos culpar a otra persona, culpamos a las circunstancias en lugar de a nosotros mismos. No aceptamos responsabilidad en el “fracaso”, y esto podrá generar a largo plazo ese conformismo que nos dice: para que lo intentas si siempre algo sale mal.

5. Por Familiaridad

Si, por extraño que parezca, quizá ya estás acostumbrado a ser o a sentirte pasado por alto, maltratado, explotado, fracasado, débil, etc. y es por ello que es extrañamente tranquilizador ponerte en esa posición, probablemente hayas estado allí toda tu vida, y aunque no seas feliz, es preferible eso que ya sabes como se siente o que sabes como lidiar con ello por desagradable que sea, a lo desconocido.

6. Por simple aburrimiento

De vez en cuando, nos auto saboteamos simplemente para presionar botones, elegir una pelea e incitar al drama puede romper la monotonía y nos dará excusas para tomar otras decisiones, por supuesto que estos no son actos aleatorios, los tenemos bien planeados. El sabotearnos a nosotros mismos crea la sensación de inestabilidad y caos; además, aunque nosotros estemos abajo, también podemos tener el poder sobre todo si sabemos jugar el papel de víctima.

¿Cómo evitar el auto-sabotaje?

Lo primero es ser conscientes de que nos estamos saboteando. Esto no es tan fácil como parece, porque recordemos que se trata de un comportamiento inconsciente. El fracaso inicialmente nos genera culpa y frustración. Tenemos la tendencia a ser implacables en el como nos evaluamos o juzgamos a nosotros mismos y a los resultados que tenemos creemos que nunca son los suficientemente buenos. Por eso yo creo que resultaría positivo ser un poco mas flexibles y tratar de identificar con mayor precisión lo que nos lleva al fracaso, y ya que dije esto, tenemos que dejar de tenerle miedo fracaso.

La mayoría de la gente piensa que el auto sabotearse es miedo al éxito, pero en el fondo, la desesperación por lograr algo no es necesariamente miedo al éxito o el carecer de ambición, a lo que tenemos miedo es a hacer lo mejor de nosotros mismo y aún con ello, no salir triunfantes, tenemos miedo a ser decepcionados y humillados públicamente, porque nos preocupamos de que nuestro mejor esfuerzo simplemente no vaya a ser suficiente.

Necesitamos convencernos de que realmente somos buenos en algo y de que somos merecedores de ese algo que mejoraría significativamente nuestras vidas. Pero es importante reconocer lo que queremos en nuestra vida, por eso es bueno establecer objetivos específicos. No hay nada de malo por permitirnos soñar a lo grande y superar nuestros miedos, pero aceptando que nada nos va a proteger de las decepciones, y vamos a aprender de dichas decepciones. Cada reto que tomemos será una experiencia nueva y un riesgo calculado que hay que correr para ganar confianza y para alcanzar nuestros propósitos.

Resulta clave pensar o soñar menos y empezar a actuar más. Por eso es importante tener un dialogo interno que aleje de nosotros esos pensamientos catastróficos. La idea es liberarnos de todos esos lastres que nos están frenando de conseguir nuestras metas, de hacer realidad todos nuestros sueños.

Finalmente, hagamos ejercicios de honestidad con nosotros mismos. Somos muy hábiles a la hora de auto-engañarnos y culpar a otros o buscar excusas cuando no conseguimos alcanzar lo que nos propusimos. Por esta razón es bueno apropiarnos, gobernar nuestra vida y asumir la responsabilidad que implica cada una de nuestras decisiones.

“Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, en ambos casos tienes razón”

-Henry Ford-

Ponte en contacto conmigo al correo: gregory@adiosadiccion.com 

Deja una respuesta